El protagonismo femenino en ‘Mi maravilloso mundo de porquería’ destacados

Sábado, 25 Abril 2015 00:00

La novela escrita por la autora ecuatoriana Elssie Cano, Mi maravilloso mundo de porquería, ganadora del Concurso Primum Fictum 2014 organizado por Librooks Barcelona, es un acercamiento al interior de la vida de una mujer que busca dar sentido a su existencia aún al precio de apartarse de los principios y reglas sociales del medio restringido en el que vive su exilio existencial y social.

La narración tiene dos puntos de vista establecidos desde dos voces: la intimista y reflexiva del personaje femenino protagonista de la historia que siempre habla del pasado y cuenta los pormenores del acontecer de su existencia y, desde el otro lado del espejo, el de la voz de la narradora en tercera persona, quien brinda el enfoque objetivo del mundo y describe la actuación de los personajes sin presentar juicios de valor.

Este recurso narrativo logra adentrarse en la psicología de los personajes, en especial de la protagonista, cuya vida y aventuras están determinadas por la decadencia de un mundo por el cual la narradora no muestra la menor empatía. Las dos voces femeninas tejen un cosmos de valores paralelo que rescata a la mujer en conflicto consigo misma y con los demás de la desolación, el sinsentido y el abandono, a través de un vínculo evidente entre quien vive la historia y la sufre, y quien la cuenta desde “afuera”.

La franqueza de la historia, las imágenes logradas con detalle cinematográfico, el lenguaje cotidiano de una narración fácil y suelta son logros de esta novela de profundas connotaciones sociales y psicológicas donde la mujer con sus sueños, derrotas y manera de sobrevivir el sinsentido es la protagonista principal.

La narración describe un viaje al interior del mundo femenino, sus dudas, sus anhelos, sus deberes de madre, hija, hermana y amante, y de cómo, en ese vivir para los otros, ella se pierde de sí misma, se olvida de su ser hasta que se reencuentra con la versión propia de sí misma en la aceptación de quién es, qué quiere y cómo ha decidido vivir su vida; el viaje entonces es un retorno a sí misma, es un aprendizaje del verdadero sentido de la autonomía y el amor propio, gracias a los cuales ella se enfrenta a sus demonios, a sus aciertos o errores y acepta ser la autora de su propio destino, sin convenciones impuestas, sin culpas y sin resentimiento.

La muerte y la violencia están presentes en oposición a la necesidad de amar para darle sentido a una existencia que, de lo contrario, estaría conminada al olvido y a la sinrazón en un mundo urbano donde los personajes luchan contra el anonimato y la alienación.

Publica un comentario

Asegúrate de ingresar la información requerida donde se indica (*)