Constanza Révérend

SOBRE EL AUTOR

Las personas que conocen a Constanza destacan especialmente una cualidad. Ver más.

Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Constanza Révérend

Trascendencia narrativa de Gayol Mecías: de la historia personal al discurso poético destacados

Domingo, 26 Abril 2015 00:00

Conocí a Manuel Gayol Mecías cuando ingresé al periódico La Opinión, en Los Ángeles, California, a formar parte del equipo de redacción; descubrir que tenía como compañero a un investigador que había trabajado para Casa de las Américas en Cuba, una persona brillante, inconmensurablemente generosa y con tal afán de aprehender la realidad a través de las palabras, hizo que mi tiempo de trabajo se convirtiera también en un refugio donde podía discutir e intercambiar ideas y crecer como intelectual y como persona.

Poco a poco me fui adentrando en el universo creativo de Manuel, leí su ensayo sobre Andrés Bello, parte de su investigación en Casa de las Américas, leí sus cuentos y luego tuve la fortuna de revisar y discutir, en unión de Carmen Alea Paz, otra importante novelista, cuentista y poeta cubana de la generación anterior a Gayol, los textos de las novelas que nuestro mutuo amigo estaba preparando como una saga titulada por él Crónicas Margianas.

En estas cosas que tiene la amistad, pude entrever la profunda herida que como cubano expatriado traía Manuel en el corazón, era un rencor que iba en contra del régimen y del gobierno que le había aplastado y negado y, a la vez, contra sí mismo; siempre llegábamos al mismo punto. Sin embargo, en la medida que se iba dejando arrastrar por su quehacer literario, él mismo iba creciendo y dándose cuenta del proceso de evolución que estaba surgiendo en su vida, en su percepción del mundo, en sus sentimientos hacia su país y hacia sí mismo.

Tuve la suerte, como amiga y como ser humano, de ver renacer en este hombre de letras un espíritu, ya no de batalla, sino de conciliación con su historia y con su devenir; en ese momento crucial para su espíritu y para su obra, él entendió y vivió la separación entre su pasado y su presente y se embarcó de lleno a ser y a estar y a dejarse enriquecer por la problemática y las vicisitudes que un ambiente como Los Ángeles, tan lleno de contrastes raciales, de enfrentamientos migratorios, de vida cultural y de retos espirituales y sociales, le estaba brindando para enriquecer su visión del mundo y con ello, su percepción estética y su labor literaria. En ese momento, Manuel Gayol salió verdaderamente de la isla y se volvió un ser más universal, más sabio, más él.

Al lenguaje de combate político le sustituyó el de la reflexión metafísica, el de la inquisición filosófica, y sus búsquedas entraron al mundo del discurso, ya no referencial de la arenga anticastrista, sino inevitablemente existencial, ahora las preguntas por su ser y su tiempo, por su devenir y su trascendencia estaban presentes en cada una de sus obras, ya sea de carácter poético, narrativo o del ensayo filosófico.

Leer a Manuel es divertido y a la vez profundo, por aquello del hallazgo en el darse cuenta de las reflexiones que parten de sí mismo pero trascienden en ese ser universal en donde todos nos vemos reflejados con nuestras dudas más humanas, nuestros sentimientos en conflicto y, por supuesto, nuestra constante sed por entendernos, por encontrar la estética en la vida, esos instantes que la literatura y el ensayo captan tan bien y enfocan en su profundidad.

Bookanbilias resalta la obra y la vida de Manuel Gayol Mecías, un autor independiente, un intelectual librepensador, poeta y filósofo a la vez, con una profunda visión de la catarsis espiritual que permite la literatura no solo para el escritor, sino para el lector; su metamorfosis personal es el reflejo de este tiempo en constante cambio, que nos hace reevaluar y revalorar al ser y al mundo por la complejidad de las múltiples realidades a que nos enfrentan los medios cibernéticos, su obra es el testimonio de la evolución del discurso poético en el hallazgo del sentido del hombre, de sus sueños, de la irrebatible trascendencia de la palabra.

Publica un comentario

Asegúrate de ingresar la información requerida donde se indica (*)