Hernan Orrego

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Hernan Orrego

El Papa en La Paz destacados

Viernes, 07 Agosto 2015 00:00

Quedó expuesta ante la opinión pública internacional que la visita del papa a Bolivia fue manipulada por el presidente Evo Morales, no sólo para afianzar su política interna, sino su política internacional.

 

El Sumo Pontífice tuvo que aceptar las adulaciones del Presidente que trató de poner bajo el manto protector de la Iglesia, el aparato político de su Gobierno. La osadía del presidente indígena llegó hasta el punto de tratar de hacer del Papa un socio de la política interna de Bolivia.

 

Están frescas las palabras de Evo Morales en 2009 cuando indicó a la Iglesia Católica como una forma de colonialismo europeo. “El Estado debe controlar las instituciones y sus respectivas funciones. La Iglesia Católica debe desaparecer de Bolivia”. Afirmó también que se debían eliminar los feriados religiosos y las clases de religión en colegios públicos y privados: “otro mundo es posible, otra fe, otra religión”.

 

Cuando Benedicto XVI alzó la voz para protestar, el presidente boliviano dijo: “el Papa manda en el Vaticano, no en Bolivia”.

  

El presidente Evo Morales, quien cumple su tercer período de gobierno, no quiso perder la oportunidad de usar la visita pastoral de Su Santidad a Bolivia para tratar de comprometerlo en su socialismo populista, que mantiene en las cárceles a líderes de la oposición. La osadía llegó a su punto culminante cuando le regaló el crucifijo tallado en la hoz y el martillo. Lo que fue interpretado por algunos como una humorada, no era tal. Vimos las imágenes del rostro sorprendido del Papa, que no pudo evitar su espontánea reacción con la frase: “no me gusta esto”. En las pantallas de los televisores vimos el rictus serio del Papa, mientras que Morales mostraba su sonrisa de triunfo. Alguien comentó: “el diablo vendiendo cruces”.

 

Otro desatino del mandatario boliviano fue tratar de ganar la complicidad del Sumo Pontífice en su reclamo por el mar que su país perdió en la guerra que Bolivia y Perú declararon a Chile en 1879. El conflicto terminó con el tratado de 1904 firmado por Bolivia y Chile fijando las fronteras entre las dos naciones. 

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