William Castaño-Bedoya

SOBRE EL AUTOR

A raíz de la creación de este blog y motivado en conseguir alguna empatía entre nosotros. Ver más

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William Castaño-Bedoya

El retrato urbano de la juventud

Jueves, 24 Diciembre 2015 00:00

Elssie Cano, escritora primero y amiga por circunstancias de esas letras que nos juntan y nos envuelven con su suave voz, nos ha sorprendido con su novela magnífica Mi maravilloso mundo de porquería, Librooks, Barcelona, 2014. La novela cuenta cómo unos personajes neoyorquinos, nativos e importados recrean sus vidas desde las perspectivas de lo circunstancial y de lo innegable.

La crudeza que aborda la narración se manifiesta en todo momento en la vida de los personajes que la sufren por no haberla conocido antes, y no les queda más remedio que convertirse en precursores de una disfuncionalidad que extrapolan como si se tratase de una realidad que hubiese existido desde siempre. La reflexión es muy individual, pues al haber leído la novela, alcanzo a concluir que lo crudo y cruel en el entorno de la humanidad moderna viene formando una nueva élite donde los protagonistas son generalmente jóvenes y nuevos adultos, un nuevo stablishment, por decirlo así. Una nueva sociedad a la cual apreciamos y conocemos, pero no pertenecemos, e inevitablemente experimentamos en cuerpo ajeno.

Pero… ¿qué hace distinta la novela de Elssie? Muchas cosas: Ese andamiaje vivencial que logró amasar en su vida de magisterio en Nueva York junto a miles de jóvenes que ya formaban parte de ese, tal vez mal mencionado stablishment juvenil y que puso en escena tal cual es; ese interés por aquellos que en lo citadino absorben lo innegable dando como resultado el sufrimiento y la resignación; esa relación incestuosa que salta en medio de las circunstancias del amor y que innegablemente no puede diluirse por sí misma luego de haberse consumado; ese asedio de lo tradicional y lo convencional que audita la libertad del ser, la cosa del honor y de lo que debería ser pero no fue; ese lograr establecer una armonía literaria que muestra la realidad y el contraste entre lo circunstancial y lo predecible, sin rodeos ni figuras, sin metáforas ni analogías, más bien con la esencia del carácter de la vida misma.

Mariela es el personaje principal que choca abruptamente con las circunstancias del submundo del narcotráfico y todos sus portentos expresados en figuras tan conocidas como el hampa, los bajos fondos, el crimen y otras realidades por las que trasiega la trama, sin soluciones posibles, sin luces al final del túnel y sin argumentos diferentes al amor y las frustraciones que él mismo le aporta. James, por su parte, protagoniza lo establecido en las calles de Nueva York, Los Angeles, y en los campos y ciudades de Ecuador y Colombia y simboliza a una gran porción de la nueva juventud americana adicta a un presente lleno de experiencias sin límites, mientras la vida les pasa día a día con su luz de cada mañana y con sus sombras de cada tarde y noche.

Mi maravilloso mundo de porquería es una novela cruda de corte urbano escrita con entreveros de lenguaje irreverente pero muy selecto y excelso. El léxico de la obra ha hecho desertar algunos lectores que no logran conectarse con la necesidad del mismo y que de forma lamentable no culminan la experiencia de la lectura. Ese lenguaje usado por Elssie Cano es el que aplaudo pues sin él la novela no hubiese podido plasmar su realismo. Novela leída por adultos hasta ahora, pero que recomiendo como una de interés para la juventud. 

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