Janiel Humberto Pemberty entrevistado por José Díaz

Lunes, 21 Abril 2014 00:00 Escrito por  Publicado en Notas literarias Leído 622 veces

En días pasados, el escritor José Díaz –Díaz, miembro fundador de BOOK&BILIAS y autor de El último romántico y Los versos del inmigrante entre otros, tuvo a bien hacerme la entrevista que les transcribo a continuación. En ella tocamos algunos asuntos relacionados con el grupo y con la concepción de mis obras.

1. ¿Escribir en idioma español en Estados Unidos tiene algún reto especial?

No. A pesar de que el idioma original de este país sea el inglés, escribir en español, entendiendo escribir como el acto de plasmar con letras lo que se concibe, no genera desde luego ningún reto, máxime cuando la población hispana es numerosa en varios Estados de la Unión Americana y crece de manera imparable. Hay que resaltar sin embargo un fenómeno muy común en esta nación y muy marcado en Miami, que nos llena de preocupación a todos los que tenemos por norma la correcta escritura y pronunciación de nuestro idioma: la televisión sobre todo, algunas emisoras de radio y los periódicos de bajo tiraje, maltratan el idioma español con una irresponsabilidad que asombra. En los noticieros incluso, se escucha a periodistas de todas las nacionalidades, a los que se les nota por encima la pereza idiomática, lanzar al aire unos exabruptos que ponen los pelos de punta. El reto, en este caso, es lograr que el idioma español sea tratado como es debido y no manoseado al amparo de que como estamos en un país anglosajón, poco importa como hablemos nuestra lengua ancestral.

2. ¿Crees que el escritor que escribe en español en este país se ve abocado a tratar alguna temática particular, o no?

No exactamente. Los grandes conflictos y temas del hombre son a la postre los mismos aquí o en Cafarnaún, aunque en nuestro caso el tema de la migración y el desarraigo del país de origen, ténganse papeles o no, está lleno de una riqueza emocional y humana que tienta al escritor emigrante de una manera especial. Pero he concluido que el tema de la migración es tan poco tratado dentro de la literatura y el arte en general, al menos en esta ciudad, porque su carga emocional es tan fuerte que desborda la capacidad de objetividad del creador, al menos de manera más o menos inmediata. Yo creo que para abordar el tema con objetividad es necesario dejar que el tiempo enfríe las emociones y el autor coja callo entre las ausencias y su nueva rutina.

3. ¿Por qué es tan difícil conseguir lectores y publicar en Miami?

Aunque Miami es la capital de Latinoamérica en Estados Unidos, nada de ella recuerda, ni de lejos, la agitación cultural latinoamericana no solo en su producción visible sino con relación a la cotidianidad de sus gentes. Eso debe tener su explicación en el hecho de que el emigrante que, con poco o con mucho bagaje intelectual llega a este país, se encuentra de frente con un nuevo orden de ideas e inmerso en un engranaje productivo que lo obliga a luchar por la subsistencia inmediata y sin demoras. Pero eso no es nada extraordinario porque ¿donde irá el buey que no are y la mula que no cargue? Todos, de una u otra manera debemos luchar para subsistir. Eso lo sabemos muy bien desde nuestros países. Así pues, hasta ahí, nuestro emigrante no está ante nada nuevo. El asunto se vuelve interesante sin embargo, cuando dicho emigrante descubre que ese engranaje que le muele la espalda, le devuelve un nivel de vida, que en la mayoría de los casos, fue inaccesible para él en su país: tecnología de punta para uso cotidiano, confort y poder adquisitivo del dinero que se gana trabajando. No obstante, todavía está lejos de descubrir que ese poder adquisitivo del dólar, que le abre las puertas a la fantasía de un disfrute y de un consumismo inagotable, termina aprisionándolo literalmente y convirtiendo su vida y sus sueños en una quimera. Porque el consumismo es, a mi manera de ver, la base de la alienación en que poco a poco vamos cayendo todos, no solo en este país sino en el mundo entero. Alienación que ha convertido al ser humano en una criatura que compra y compra compulsivamente, elementos y objetos que abandona al día siguiente por ir en pos de otros objetos que la publicidad y el mercado le ofrecen con la promesa de llenar sus carencias internas, sus ansias de ser, de parecerse a alguien, que en todo caso, no es él.

4. ¿Has recibido algún respaldo institucional o privado que te permita dedicarte por entero a escribir?

Sí. En un sueño nocturno la semana pasada. Mientras yo no logre hacerle entender al mercado editorial o publicitario que soy un serio prospecto de utilidad económica segura, nadie jamás va a respaldar mi trabajo literario o el de cualquiera. También podría decir que mientras el mercado editorial no se empeñe en fabricarme como escritor de moda, difícilmente voy a tener un respaldo institucional.

5. Justamente debido a la falta de apoyo institucional y privado al escritor local, nació en Miami el grupo BOOK&BILIAS –del cual tú y yo formamos parte– con el objetivo de suplir esa necesidad. ¿Consideras que es un proyecto que pueda tener alguna incidencia en la promoción de nuevos valores?

Yo considero José que BOOK&BILIAS, dadas las experiencias que cada uno de sus cuatro fundadores tiene con relación a la difusión de sus obras, está en capacidad de ofrecer unos servicios profesionales excelentes y, por esa vía, de encontrar aquellos talentos que le sacan brillo a la palabra en el anonimato. Además no olvides que tenemos proyectos muy claros en cuanto a talentos nuevos se refiere, proyectos que haremos saber a nuestros lectores a su debido tiempo. Yo estoy muy optimista con este proyecto.

6. ¿Es BOOK&BILIAS un proyecto congruente con tu condición de escritor?

Absolutamente. Tú sabes que nuestro proyecto tiene retos inusuales para un escritor, pero me parece que vale la pena aventurarse en tareas que nos obligan a involucrarnos en asuntos ajenos a lo que ha sido nuestra labor literaria hasta el momento, aunque hayan tenido que ver siempre de una manera tan directa con ella. Mientras nuestras tareas en BOOK&BILIAS tengan que ver con escritura, promoción literaria y editorial, nuestro proyecto será congruente sin duda con nuestra condición de escritores.

7. Quizá seamos demasiado optimistas respecto a la respuesta que vamos a encontrar entre los escritores de este país, ¿no crees?

Podría ser. Sin embargo, recuerda que los servicios que ofrecemos a escritores desconocidos, a aquellos que como tú, Hernán, William o yo, urden sus historias robándole el tiempo a sus familias y a su diversión, tienen un potencial de varios miles de personas, habida cuenta de que la población hispana en este país ronda ya los 52 millones de personas.

8. Al parecer, el emigrante latinoamericano lee muy poco. ¿Cuál crees tú que sea la razón?

Esa es una pregunta que estuve haciéndome apenas aterricé en este país. Como te decía, el emigrante latinoamericano, a mi entender, descubre, al poco tiempo de llegar a este país, que leer es un pasatiempo que tiene rivales más cómodos: películas, videos, conciertos, videojuegos, entretenimiento y demás que le brindan un placer más inmediato y con menor esfuerzo. Leer le resulta un disfrute poco atractivo aunque la lectura, cada vez más arrinconada, sea un placer tan singular y tan gratificante o más que los otros.

Ahora bien, hay que tener en cuenta también la oferta literaria que se da al inmigrante, tanto en libros como en tertulias, promoción cultural y actos literarios propiamente dichos. Corresponde proyectos como BOOK&BILIAS y a personas como nosotros abrir espacios en este sentido. Por eso creo cada vez con mayor convicción, que nuestro proyecto literario y editorial BOOK&BILIAS está muy bien concebido y es muy oportuno en este momento histórico de la migración hispana en Estados Unidos.

9. ¿Prefieres el lector pasivo al lector activo?

Me considero un urdidor de historias y pretendo que ellas sean como el plato fuerte que el comensal se apresta a disfrutar en un acogedor restaurante. Siguiendo este juego, me gusta que el lector deguste y critique mi obra como criticaría el churrasco que no quedó tan jugoso como lo quería o que encontró con demasiada sal. Sin embargo, yo espero que la comida le resulte tan agradable, aunque mis historias puedan parecerle horrendas, que la consuma o devore con la pasión que solo permite una crítica llegado el momento del eructo. 

10. A la hora de escribir, ¿es importante o no el lector?

No en mi caso. Cuando escribo, cuento historias de seres humanos que bordean el abismo de la vida y los sigo feliz u horrorizado, hasta que ellos mismos encuentren el fondo del abismo o alcancen el cielo que los ponga de nuevo sobre la tierra. En esos momentos el lector es para mí como un vago sueño. Cuando escribo, mis facultades solo se concentran en dar vida y verosimilitud a mis palabras, a mis personajes o a mis ideas.

11. ¿Debe ser el escritor un buen lector, o no es necesario?

Debe ser un lector excelente pero además un lector sagaz. El adjetivo excelente tiene en este contexto el sentido de comprensivo, compasivo, humano hasta la más profunda de las raíces, así su lectura no tenga nada de visceral o dramático. Así se trate del poema más fantástico o surrealista. Me refiero con humano hasta las más profundas raíces, a ese lector que pone toda su humanidad en la lectura. Algo así como lo que quería significar Nietzsche cuando decía que quería ser leído con sangre. Y el adjetivo sagaz quiere decir que debe tener todos sus sentidos abiertos a la verdad y ser implacable con la mentira, porque la obra de arte como unidad, entiéndase, como unidad sistémica e independiente, puede ser todo lo fantástico que se le antoje, pero jamás puede ser inverosímil.

Ahora bien, el escritor es ese alguien que hace de su lectura una escritura, es decir que al leer también escribe. Y yo diría que con tal fin, debería disciplinarse para tres tipos de lectura y escoger, al abordar un texto, a cual de ellas va a dedicarse. Son la lúdica, la cazadora y la crítica. En la primera el escritor aborda el texto con la intención de disfrutarlo, de complacerse, a la manera del más común de los lectores, pero con el ánimo, digamos, del niño que se asombra ante lo que lee. La segunda va a la caza de los aciertos, los métodos, las maneras del autor desplegar su texto, sus personajes, el entramado de la acción. Y la tercera da cuenta de las carencias, los errores y los méritos de la obra, pero mirada de una manera, digamos no personal, sino bajo los parámetros de la estética, la teoría del arte y los hallazgos de la literatura como reflejo y crítica del hombre.

 Quiero agregar que siempre vuelvo sobre mis autores favoritos y sobre los clásicos para retomar el norte en cuanto a rigor, trabajo con la palabra y pensamiento e imaginación concierne. Vivimos tiempos atropellados y uno puede ver hasta en la producción literaria cierto descuido, cierta falta de rigor, una carencia de embeleso del escritor ante el lenguaje, y eso no hace bien ni a la cultura ni al hombre. El artista no puede dejar de ser una criatura que se maravilla ante lo más simple. No puede perder su capacidad de asombro, compasión y fascinación, ni su afán de transmitirlos con excelsitud.

12. ¿Te sientes más cómodo en la Poesía o en la Narrativa?

Me es más fácil hacer narrativa. La poesía es para mí una especie de parto sin dolor que me exige un quirófano muy especial. Es una especie de iluminación, un arrebato de universo, sin que eso quiera decir desde luego, que mi poesía sea iluminada. Hacer poesía para mí siempre ha sido como cortejar a una mujer difícil, a una diosa indolente que hoy te da su amor y mañana te da su desdén. Por eso mis poemas me dejan el sabor de una conquista.

13. ¿Cuál es tu poeta preferido, cuál tu narrador? ¿Por qué?

Me pones en tremenda encrucijada. La poesía de Borges me hermanó con la desgracia y la de Whitman me dio un espacio metafísico en el universo. George Takl me reveló el angustioso alumbramiento de los crepúsculos y la sosegada resignación de la melancolía. Holderlin me sumergió en el mundo clásico y mitológico desde una perspectiva poética e hizo música mis visiones míticas… Todos ellos, a su manera, aliviaron mi ansia de encontrarle sentido a la vida cuando el vacío de existencia me colmaba. En cuanto a los narradores enumerarlos resultaría ostentoso, pero te diré que mis raíces latinoamericanas me llevan a sentir un inexpresable asombro, fraternidad e identificación con Borges, Rulfo y García Márquez. Ellos son mis padres literarios.

14. Estuviste entre los diez finalistas del premio Planeta de novela 2008. ¿Cambió esa distinción en algo tu carrera literaria?

Que mi novela La música del olvido haya sido escogida como una de las diez finalistas del Premio Planeta de Novela 2008 de entre 528 participantes, ha sido un premio para mí. Me dijo que talvez, después de todo, no he estado tan equivocado con mis obsesiones. Y sí, fue como si hubiera perdido la virginidad editorial que realmente perdí con mi libro Fuga en sol menor para cuarteto imperfecto y otros cuentos.

15. La feria del libro de Miami, ¿tiene algo que ver con la literatura y con la promoción de valores locales?

 Para el mundo anglosajón la feria del libro de Miami debe tener sin duda un valor trascendente. Y no hablo de la feria como tal sino desde el punto de vista de su organización, pues si se mira detenidamente uno puede concluir que hay en ella una carga comercial que talvez repara poco en la literatura en sí misma. Y lo digo porque libros como las dietas de María Antonieta Collins, la biografía de José José y las confesiones de G. Bush, entre los muchos que yo recuerde, fueron más promocionados por el evento que los libros de Carlos Ruiz Safón o Fernando Arrabal, por ejemplo. Y que yo sepa la Feria del libro de Miami no se preocupa por invitar a escritores locales, a no ser que a juicio de los funcionarios de la Feria del libro, en el sur de la Florida no haya nada literario que mostrar.

 16. Tu libro Fuga en sol menor para cuarteto imperfecto y otros cuentos ¿ha tenido suficiente difusión?

Cuando se trata de una autoedición y el autor no tiene la experiencia ni el dinero para mercadear su libro, que es mi caso, las posibilidades de que ese libro tenga gran difusión son muy remotas. Mi libro de cuentos me enseñó con crudeza que el escritor de hoy no solo debe escribir sus libros sino también venderlos, y ya sabemos que la de las ventas es una escuela bastante ardua para un escritor. De otro lado, el acceso a las grandes editoriales se hace cada vez más difícil. Como ves, por eso tanto tú y yo como los otros miembros de BOOK&BILIAS, estamos de acuerdo en que nuestro proyecto tiene evidente asidero, cabeza y cuerpo.

 17. ¿Cuál es la temática que exaltas en los cuentos de ese libro?

 Resaltaría lo fantástico en Otro cuento, Pétreo amor y La transformación de Tutankamón Aguilera; el erotismo en ¿A dónde te llevaste Anastasia mis atardeceres?; el desarraigo y la desesperanza en Fuga en sol menor para cuarteto imperfecto, y el amor, siempre el amor, en Minyá.

 18. ¿Cuál es la estética literaria con que apuntas darle unidad a tu trabajo de escritor?

 Siempre he pretendido que mis libros tengan muchas imágenes y que esas imágenes, que nacen de una sintaxis desbordada en algunos casos, le muestren al lector un ángulo muy particular de la temática que desarrolla la historia. Pretendo, con una fuerza que casi no se nota, tocar algún punto ciego del lector a la manera del ángel que nos toca con dedo inverosímil las heridas del amor, de la muerte y de la vida, que tan bien nos señaló Miguel Hernández, y que según Juan Rulfo son en realidad los tres grandes temas de la literatura. En cuanto al tratamiento del lenguaje he hecho mía la divisa de Garcilaso de la Vega: Si lo bueno es breve, dos veces bueno.

Desde muy joven fui un exaltado lector de la mitología griega, de Homero, de los trágicos griegos y de Shakespeare, y de esas lecturas me quedó un inevitable entramado dramático del que no he podido desligar a mis escritos. Generalmente, mis obras llevan de la mano al personaje y cuando este menos piensa, se ve enfrentado a un abismo. En La Música del olvido por ejemplo, ello se hace evidente en las historias de dos niños comunes y corrientes a quienes la vida les da un vuelco inimaginable. En mi nueva novela, sucede lo mismo a las protagonistas. Procuro ser un auténtico urdidor de sorpresas mediante una puesta en escena inocua pero sugestiva.

Ultima modificacion el Martes, 22 Abril 2014 21:17

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