William Castaño-Bedoya

SOBRE EL AUTOR

A raíz de la creación de este blog y motivado en conseguir alguna empatía entre nosotros. Ver más

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William Castaño-Bedoya

La literatura en su cápsula del tiempo: una impronta innegable de la humanidad destacados

Viernes, 09 Enero 2015 00:00

Sentir nuestro entorno inmediato como esa región indeleble sobre la que se basa la razón de nuestra existencia es quizás restarle crédito a la grandeza de nuestra humanidad y al tamaño gigantesco de los calcos que va dejando en su infinita mutación. Pero cuando nos alejamos de este mundo y lo visualizamos desde lo más recóndito de nuestro universo imaginario, comprendemos que quizás nada es de nadie, sino que todo es de todos y que todos, en alguna medida, o lo hemos escrito o simplemente lo hemos vivido. La literatura universal se comporta así, tal cual lo hace la humanidad, dejando huellas, creando memoria histórica y dibujando en la eternidad esa identidad que nos hará prevalecer aunque todos, algún día, muramos de sopetón.

Pero a qué viene tanto misterio si lo que pretendo es comprender todo cuanto pienso y veo. Muy sencillo, cuando me enfrenté a las estadísticas que arroja nuestra literatura través de los tiempos, me encontré con tanta información, tan interesante, que decidí extrapolarla a mi acomodo buscando conclusiones para compartir. Y haciendo una paneo histórico, sin entrar en detalles, logré pescar que en la obra literaria, los influjos de la religión, de las lenguas, de la historia, la política y de todo cuanto sea factible de narrar es exacto y consecuente con nuestro ser en un espacio y tiempo determinados en el universo, con esa conciencia colectiva, esa visión del mundo del medio del cual somos parte y producto y en donde la creatividad más excelsa es la que logra captar con más profundidad el conflicto entre la individualidad y el estado de cosas.

En detalle y como caso curioso, al consultar el ranking de los más excelsos novelistas en el libro The Literary 100: A Ranking of the Most Influential Novelists, Playwrights, and Poets of All Time (New York, 2001), escrito por Daniel S. Burt, pude deducir que de los cien más importantes escritores y poetas que ha parido la humanidad a través de los tiempos, 16 son abiertamente confesos católicos, empezando por Shakespeare, a quien también se ­­le atribuye el anglicanismo en el Siglo XVI y que es nombrado como el escritor más influyente de la historia, seguido en importancia por Dante Alighieri que se hizo universalmente notorio por allá en el Siglo XII. Lo curioso de este primer detalle es que los católicos dentro de ese ranking mundial han aportado menor cantidad de genios comparado con la cuota de escritores anglicanos de todos los tiempos quienes en una versión del cristianismo a la usanza inglesa traen a la historia personajes de la calidad Charles Dickens (siglo XIX), a quien se le atribuye un sexto lugar en la historia superando al mismísimo James Joyce (siglo XX) un católico dentro de la lista. Pero aparecen en el concierto otros grupos que se hacen notar por su extracción religiosa apegada al cristianismo, me refiero a aquellos afines a la iglesia ortodoxa rusa, la mayor de las iglesias ortodoxas orientales del mundo con un número de seguidores superior a los 150 millones y que entre los siglos XIX y XX aportaron de un solo tirón a cinco extraordinarios escritores universales: León Tolstoi, Fiódor Dostoyevski, Alexander Pushkin, Anton Chekhov y Vladimir Nabokov siendo de los cinco, Tolstói, el mejor clasificado en el puesto número cinco de la literatura universal seguido por Dostoevsky en el lugar número 15. No podemos, sin embargo, pasar la hoja sin mirar los 4 genios de la literatura judía pues también han marcado en el pizarrón de nuestra existencia su presencia innata, son ellos Franz Kafka, Isaac Bashevis Singer, Gertrude Stein y uno considerado judío católico llamado nada más y nada menos que Marcel Proust. De los judíos quien más descolla es el propio Proust en el puesto 17. Como dato curioso y alejándonos del influjo de la cristiandad tan solo aparecen en la lista dos budistas, una escritora japonesa del siglo X llamada Murasaki Shikibu, creadora de una de las obras literarias más importantes y reconocidas de la literatura oriental, Genji Monogatari (La novela de Genji) que se ubica con gran importancia universal en el puesto 12 y Zeami Motokiyo del siglo XV en el puesto 99.

Si extractamos de la lista aquellos que han escrito originalmente en español, el más importante del mundo literario ha sido Miguel de Cervantes Saavedra, católico del siglo XVII, seguido por Jorge Luis Borges clasificado entre católico y agnóstico del siglo XX y a quien se le atribuye el lugar 66, tras de quien está Gabriel García Márquez también clasificado católico del siglo XXI en el lugar 76, a Gabo le suceden en importancia de acuerdo con el estudio, Pablo Neruda, católico del siglo XX según el informe en mención —aunque se supone comunista o ateo como me lo han hecho ver mis amigos Bookandbilios — y lugar 79 en la lista, y Federico García Lorca también católico pero con ascendencia judía en el puesto 83 y quien vivió entre los Siglos XIX y XX.

Llama la atención que los escritores que precedieron la llegada de la cristiandad —los clasificados antes de Cristo— conservan lugares muy importantes dentro de la lista de los cien, siendo el más relevante Homero del siglo VIII a.C., un escritor de religión pagana griega y quien ostenta el tercer lugar en la literatura universal, solo superado por Dante y Shakespeare casi 20 siglos después. Le siguen en importancia histórica Virgilio siglo I a.C., Sófocles y Eurípides del V a.C., entre otros. Podríamos concluir con una reflexión simple, toda la literatura universal que precedió la cristiandad fue alimentada por 6 grandes escritores que antes de Cristo forjaron la narrativa universal y que, en su defecto, la cristiandad ha dejado más huella en nuestro mundo literario de hoy.

Como dato más curioso y buscando conclusiones dentro de estas notas surgen grandes joyas literarias dentro de las cuales reina la novela más importante de la historia: Don Quijote de la Mancha, escrita en español por Miguel de Cervantes Saavedra de ascendencia católica a comienzos del siglo XVII, seguido por La guerra y la paz de Tolstói, siglo XIX y por Ulises de Joyce siglo XX. Dentro de las cien novelas más importantes de la historia por fin empiezan a figurar en la narrativa universal las de autores latinoamericanos, como Cien años de soledad de Gabriel García Márquez en el puesto 18 y La muerte de Artemio Cruz de Carlos Fuentes en el puesto 72.

           Por último y para fortalecer el postulado de que la literatura en su cápsula del tiempo es una impronta innegable de la humanidad misma, podemos aseverar que la influencia de la literatura inglesa ha sido enorme a través de los tiempos comparada con otras influencias, le siguen literaturas en lengua francesa, rusa, hebrea y otras como la española. Un dato curioso es que analizando la literatura del siglo XX y XXI empieza a mostrar un gran protagonismo global la literatura originada en los Estados Unidos de América de la que nos ocuparemos en un artículo venidero.

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